jueves, 30 de enero de 2014

¡Vive de lo que te gusta!

Preparándome para todo lo que llevo en mente encontré el otro día "¡Vive de lo que te gusta!" de Javier Muñiz ().

Es un e-book de casos de personas que conviertieron lo que les gustaba hacer en su trabajo... 

Os lo recomiendo porque es fácil de leer, claro y motivador.

Podéis descargarlo pinchando aquí y comenzar a inspiraros.


Y aprovecho para felicitar al autor por el libro, por hacerlo accesible para todos y por todos esos proyectos que lleva entre manos.

domingo, 19 de enero de 2014

1. Iniciativas emprendedoras sociales: Lord Wildmore

¿Hay mercado para vender gafas graduadas por Internet?

El equipo de Lord Wilmore está convencido que sí y parece que no están tan locos como puede parecer a priori porque a los 7 meses de comenzar ya superaban los 700 pedidos. Y según se indica en la entrevista que le realizaron desde Emprendedores.es su capital inicial está en torno a los 50.000€.

sábado, 18 de enero de 2014

0. Iniciativas emprendedoras sociales

¿Es ser parte de la empresa convertir problemas sociales en problemas de la empresa? 
¿Pueden las empresas dar solución a los problemas de la sociedad?

Esta pregunta nada baladí ha comenzado a convertirse en el origen de muchas iniciativas emprendedoras que bajo el nombre de "empresa social" quieren ir un paso más allá. Estas empresas sociales se unen a las ya consolidadas (he aquí el problema) organizaciones no lucrativas, ONGs.

El hecho de incorporar a sus funciones el atacar problemas sociales (incluidos medioambientales) les hace plantear estrategias más complejas y una estructura de costes más arriesgada. 

Bajo esta premisa comenzamos en el blog un espacio dedicado a todas esas iniciativas emprendedoras que responden afirmativamente a las dos preguntas con las que comenzábamos: Iniciativas emprendedoras sociales.

lunes, 6 de enero de 2014

Cuando comienzas en una startup ya nada volverá a ser igual…



Según los ideales clásicos del futuro empleo que encontraremos está el de trabajar para una multinacional o para una empresa con tanto renombre que con sólo pronunciar su nombre consigues que el receptor diga “guau”.

Nadie quiere que su hijo trabaje en una empresa con tres empleados dónde haya de poner su portátil, llevar los folios, robar la conexión wifi del vecino o limpiar la oficina.