jueves, 29 de mayo de 2014

Qué no me cuentes tu pitch!!

No pretendo ganarme enemigos con este post pero he llegado a un punto en el que estoy cansado del elevator pitch. 

Como bien sabéis un pitch es una presentación breve de tu proyecto. Si te mueves en el mundo del emprendimiento, de las startups y todas estas cosas será algo con lo que lidies todos los días: si no sabes contar tu idea de forma concisa mal vamos, te hará falta para inversores, bla bla bla.

Pues bien, cuando estuve trabajando como Responsable de programas en una incubadora y estaba codo con codo con los emprendedores nos dejábamos la piel (con formación adrede y trabajando día a día) en que los emprendedores supiesen contar su proyecto, ser atractivo y generar interés de una forma muy concisa. 

Llegados a este punto (de mi carrera profesional) me sigue pareciendo imprescindible que el emprendedor sepa transmitir su idea verbalmente. Obviamente es básico para saber vender el producto/servicio pero también para comunicarlo. Sin embargo, comienzo a estar cansado de escuchar pitch...

Por un lado, los pitch suelen ser tan concisos que te exigen un gran ejercicio de selección de palabras. No puedes contar todo lo que quieres, sólo la clave y eso se nota en el emprendedor (cuando ya has escuchado a varios). Esto da como consecuencia un discurso artificial, tan sumamente medido que es difícil comunicarlo y ser natural al mismo tiempo. Esta claro que no estamos hablando de contar tu proyecto a amigos y ser tan natural como la vida misma pero en el momento en que conviertes tu pitch en una presentación profesional te dejas el carácter humano por el camino.

Claro, aquí me podéis decir "yo he escuchado a bastantes emprendedores contar su pith y me han encantado. No sólo me lo han explicado genial y me han despertado interés, sino que también he palpado su ilusión, emoción y pasión por el proyecto". Cierto, pero esto se debe a una magnífica capacidad oratoria del ponente y se puede averiguar por el orden inalterable de sus palabras.

Por otro lado, cuando escuchas dos veces al mismo emprendedor contar su proyecto y hacerlo literalmente de la misma forma que ya lo hizo tienes una sensación desagradable en el estómago y comienzas a sentirte un desgraciado por tener que soportar otra vez lo mismo (menos mal que duran poco!) sin que parece que evolucione el asunto. Vale, aquí me he pasado, pero no me neguéis que escuchar palabra por palabra lo mismo que ya escuchaste no es pesado.

Como también querría reflexionar con vosotros para ir más lejos ¿no creéis que lo imprescindible en una presentación es parecer humilde y no articular un discurso en el que no te puedan interrumpir porque si lo hacen se te cae la frase?

2 comentarios:

  1. Se dice 'por ahí' que el nombre proviene de la escena de la película 'Armas de mujer' en la que la protagonista explica su proyecto durante una subida en ascensor : https://www.facebook.com/video/video.php?v=294775123920262
    Mira que nos gusta etiquetar y poner nombres 'artísticos' a todo.

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  2. Gracias Yolanda por tu aportación! Pues parece que el elevator pitch de la actriz funcionó. ;)

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